A veces me hace falta algo.. su presencia o el olor de las cosas cuando las guardaba en su bolsa, que siempre traía chicles para cualquier ocasión o que siempre me hacía ver mal ante sus ojos pero era la mejor ante los demás.
A decir verdad nunca comprendí del todo su carácter o sus acciones, en sus mentiras y su desdén hacia mi "rebeldía" parecía que era lo que lograba mantenerla viva o con cierta chispa, eso.. sólo eso es lo que ahora entiendo, todos queremos formar parte de lo vil, de lo que llega a hacer nocivo para alguien, siempre en secreto claro para que la sociedad de alguna manera nos siga aceptando como ellos creen que somos.
A veces la entiendo, le gusta tener problemas, sin la soledad su vida sería demasiado sencilla; si en algún momento ella pidiera perdón, su ego y su mente no volarían tan alto, es otra persona en su mente y externa lo que quiere que veas... ser agradable para cualquiera que la vea y así nos pasamos la vida de generación en generación creyendo no necesitar a nadie, aunque en realidad no necesites a alguien verdaderamente pero para establecer una vida sin problemas, más risas, más amor, para poder guardar la intimidad de alguien en tu ser o simplemente por tener alguien con quien conversar.
Debes saber perdonar y no sólo ignorar el problema, en algún momento de mi vida creí conocerle, tal vez ese es mi error tratar de comprender a las personas como si fueran predecibles o yo pudiera entrar a sus grandes mentes y hacerlas pequeñas, como un deidad entra cuando lo dejas pasar.
Podría quejarme sin parar pero la verdad es que le extraño y no extraño nada porque creo que eso era lo que me daba... cosas, la esencia ella se la quedaba, los consejos, los abrazos, todas las cartas, si no usas algo después de tres meses nunca lo vas a usar eso es lo que decía y así desechaba las cosas, así desechaba mis palabras y mis logros.
Debería todo quedar aquí.

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