18 de junio de 2012

Te odio.

Y no importa cuanto lo intente, intenté.
Ni en mis sueños más profundos y desubicados creía que iba a ser posible tanto temor y no creo que sea coincidencia que sólo se cambien dos letras para lograr amor. 
Y seguimos acatando ordenes y dejándonos ver por cualquiera que así lo desee y debemos parar porque sabemos que esto nos hará daño en cualquier momento y a eso llegamos o yo llegué a odiar; llegó a quitarme más de lo que tenía para los demás, llegó a quitar lo que tenía reservado solo para mi. Me quitó el odio hacia mi para quedárselo casi por completo y no completo porque nunca me he creído lo suficiente y sé que puedo huir cuando me plazca si así lo deseo.
Y para ti.
Te odio por ser tan cobarde, te odio por no defenderle, te odio por no saber lo que quieres y te odio porque si sí lo sabes, lo sabes muy bien.
Te odio por no conocerte o conocerte y seguir igual, te odio por no olvidar, te odio porque aún no has logrado que te lleve la corriente, te odio por esas cosas y más.
Y tanto te odio que logré odiarme más por no sabes como contestar, porque no sabes como actuar.
Y te odio por tantas cosas que creo que te empecé a amar y al revés.
Pero al final te odio porque quieres tenerlo a él.

"No odies a tu enemigo, porque si lo haces, eres de algún modo su esclavo. Tu odio nunca será mejor que tu paz."

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