Un día Hector y Laura se fueron de paseo a Oaxaca con los papás de Laura. Ellos eran felices pues nunca habían salido juntos de esa manera tan especial, iban caminando por la Alameda de León con globos multicolor, cuando de pronto todo esa color se difuminó pues al dar la vuelta se encontraron con la familia de Jazz. Ellos y más Laura se quedaron perplejos pues nunca pensaron encontrarlos ahí, encontrarla ahí; todos se saludaron y cruzaron varias palabras y siguieron sus rumbos. Al regreso a los departamentos donde se estaban quedando, descubrieron que Jazz y su familia también habían rentado uno por unos meses.
Jazz estuvo insistiendo en que Hector saliera con ella, todos los días durante sus vacaciones. Laura desesperada por lo ocurrido le preguntó a Hector que es lo que estaba pasando, Él le dijo que no era nada, que sólo eran amigos. De regreso a sus casa en el D.F. continuaron las insistencias y propuestas un tanto extrañas; Laura quería luchar por ese amor que se tenían pues nunca había sentido tal conexión con alguien luchó y luchó hasta que un día desistió. Jazz ya no llamaba tanto y Hector cada vez tenía más interés en ella pero Laura se estaba cansando de que el interés fuera de otra persona. Nadie hizo algo. Laura ya no reclamó nada, Jazz a veces le hablaba a Hector y Hector seguía enamorado de Laura pero le interesaba Jazz.
Así pasaron los días y meses, después de un tiempo Laura y Hector fueron a pasear a Coyoacán, Volvieron a toparse con Jazz pero esta vez Jazz le dijo a Laura, yo no quiero ser algo de Hector, lo dejaré en paz porque quiero que ustedes lleguen a sentir lo que yo estoy sintiendo con Andrés, a Laura ya no le importaba lo que Jazz quisiera o no con Hector, pues ella había hecho varios amigos con los que nunca salía por Hector, sólo que lo que le dijo la tranquilizaba y gracias por las palabras que le había dicho.
Siguieron caminando Laura y Hector por su lado y Jazz por el suyo.
FIN.
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