Te lo escribí pero creo que es una reflexión padre.
Estaba pensando que es normal que en este tiempo tengamos tanto miedo a que nos vayan a fallar, muchas de las practicas que antes se realizaban a pesar de ser malas daban cierto tipo de seguridad, los esposos no se podían divorciar con tal rapidez como lo hacemos ahora, muchas familias no se rompían por la infidelidad de alguna de las partes ahora es más, por decirlo así, fácil; pero sabemos nosotros por experiencia que no es así, tenemos mucho miedo que el otro no esté comprometido, la razón que le doy aparte de las muchas que puedan existir y no alcanzo a ver es que muchas personas no pueden ver más allá de lo que pasa en su día a día, por eso se toma la decisión de hacer y deshacer como se nos plazca, el compromiso desapareció por no poder ver más que el aquí y el ahora, por no saber en qué momento separarnos de la sociedad y ser nosotros, las personas con una individualidad segura sin miedo a ser juzgados, a la presión que existe por parte de la sociedad del que no existe el felices para siempre, de la ruptura de tantos mitos que al estar expuestos a tanta información dejamos de lado la realidad, la verdad ya no nos importa pues nos importamos nosotros mismos de una manera sobrevalorada, no por hacernos menos ni minimizar nuestra existencia o valor humano ni estima propia, sino por ser el centro y que nuestro razonamiento sea el mundo en el que vivimos, creo que es ahí donde toma sentido el no creas todo lo que piensas, pues nosotros sólo somos espectros de una realidad colectiva, no vemos más allá de lo que nuestros ojos pueden ver y justo por la interpretación que le damos y otra vez el estar expuestos a tantos pedazos de realidad de los demás nos volvemos presas fáciles de nuestra mente, el pensar que todo está hecho por y para nuestra existencia, vemos ese cachito de realidad, incluso movimientos tal como el feminismo son trozos de realidad, no diciendo que sean falsas sino sólo sombras reales y palpables de nuestra cueva.
Nos enfrentamos al mundo conociendo muy poco sobre muchas cosas, capaces de emitir un juicio a partir de eso, nuestro cacho de realidad, del miedo que nos infunden todos los medios por cualquier salida, hemos visto partes de campañas de politicos, lo que nos quieren enseñar, no vemos las partes en que son seres humanos completos y complejos como es la vida. El emitir juicios a partir de información segmentada y tener en cuenta nuestras experiencias nos hace tener aún más miedo cuando cualquiera de estos se hace realidad, pues es un miedo esperado, pero qué pasa cuándo ese miedo nunca llega, la incertidumbre de que el hecho esperado nunca suceda nos vuelve temerosos ante todo, ante cualquier coincidencia nos defendemos, pues no sabemos si es verdad y hay veces que hasta preferimos escapar por miedo a que aquello que creemos como verdad, nuestros pensamientos que es un hecho que son verdaderos, se vuelvan hechos reales y relatables que al final van a seguir alimentando el miedo.
A esto se contrapone la fe y el entendimiento de ciertos comportamientos humanos, el creer que el otro no va a herirnos y sólo tenemos que darle la oportunidad de ver cómo se puede no ser eso, escapar del miedo y no actuar a partir de eso, el amor por los seres humanos.
Pero cuándo esto es una fortaleza y cuando es una debilidad, pues al creer en el otro nos volvemos víctimas de las situaciones, cuándo y cómo se decide parar y ver que en nuestra naturaleza existen cambios y cuando no es posible hacerlos.
Creo que por eso celamos por eso queremos esa atención especializada, por miedo a que todo lo que pensamos se vuelva realidad, a creer que nos van a ver la cara cuando puede que el otro en todo su entendimiento crea lo mismo que tú, compartir realidades para crear nuevas formas de enseñar, para desmitificar el hecho de que tenemos que temer al otro.
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