Nadie debería de sentirse mal por ser como es.
Dentro de un mundo como el nuestro nos sentimos juzgados a cada paso que damos, al menos yo lo siento, pasamos por procesos que no entendemos por qué tuvimos que pasar.
El alcohol a veces hace que las personas digan cosas que no dirían en estado natural, puede ser por despojarse del miedo de decirlo o que sea mentira, cada quién decide qué creer, aún así nada te da derecho a decirle a nadie cosas degradantes ni hirientes, nadie debería sentirse mal por ponerse una falda o una playera y menos porque tu novio te va a decir que no salgas así porque no quiere que los demás te digan algo en las calles, es una manera muy bonita de adornar las cosas pero seguimos en que cada quien cree lo que quiere creer. Es muy difícil darse cuenta lo mucho que te daña algo, lo mucho que puedes tapar unas cosas con amor, por creer que el amor es la cura de todo, es difícil entender que una persona puede cambiar de parecer muy rápido o hacerte creer algo que parece de verdad. Siempre quise creer que todos somos humanos y nos vamos a equivocar y tenemos pasado que nos hace actuar y reaccionar de la manera en que lo hacemos ahora. No me gusta cuando la gente denomina a las personas o relaciones como tóxicas por lo que expliqué arriba, nadie sabe qué tuviste que pasar para llegar a ese lugar y actuar de esa manera. El caso de esto es que me da mucha tristeza que las personas se sordeen ante los hechos, que no puedan dudar un poquito de lo que creen que está bien en sus cabezas, me causa mucho conflicto que nos sigamos insultando por nuestro físico o género, que las personas se sientan con el derecho de golpear a alguien que dicen amar, de insultar a alguien que quieren, de degradarlo de maneras que piensen que al final no vales y todo lo haces por querer llamar la atención y te esfuerzas demasiado por hacerte notar o estás exagerando las cosas, no es para tanto, ya hablamos de eso, eso quedó en el pasado ya no sigamos habla do de lo mismo, no está padre porque aparte de las heridas físicas, de los ojos morados o cicatrices en el cuerpo te dejan cicatrices en tu mente, pensamientos que no se quitan con pomada o que puedas ocultar detrás de tu cabello.
Piensen antes de lastimar a alguien que una sustancia no se apodere de lo que de verdad quieren, neta nunca saben el daño que pueden hacerle a alguien.
Ser sincero contigo mismo para poder ser sincero con los demás, para no herir con esperanzas a las personas que creen en ti.
Nunca se sabe qué es lo que piensa la otra persona y jode un poco al final no poder preguntar qué es lo que el otro vio que hiciste tan mal para que te tratara como mierda, como puta, como todo menos con amor.
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